HISTORIA DE LA BATALLA
La Primera Guerra Carlista se desarrolló entre 1833 y 1840 en nuestro país como consecuencia de la disputa por el trono de España entre los simpatizantes de Carlos María Isidro y los que apoyaban a Isabel. El desencadenante del conflicto fue la muerte del rey Fernando VII sin descendencia masculina. Tres años antes, el rey había promulgado la Pragmática Sanción, por la que se anulaba la ley que imposibilitaba a las mujeres acceder a la corona. De esta forma, la hija de Fernando VII, Isabel, quien subiría al trono como Isabel II, sería la heredera de la corona. Sin embargo, tras la muerte del rey, los partidarios de Carlos María Isidro, hermano del monarca, no aceptaron la legitimidad sucesoria de Isabel y comenzaron un enfrentamiento que se extendió durante varios años.
En este contexto, tuvo lugar la batalla de Villar de los Navarros, también recogida en los libros de historia como `Acción de Herrera´. El 24 de agosto de 1837, entre los términos municipales de Herrera de los Navarros y el Villar, tuvo lugar una de las batallas de la Guerra Carlista más importantes. Las tropas carlistas, dirigidas por el infante Sebastián Gabriel y el general González Moreno, simularon su retirada. Este engaño se produjo cuando la caballería carlista se adelantó hasta Herrera de los Navarros, ante la mirada de los combatientes del bando isabelino, y al galope retrocedió por las faldas del santuario de la Virgen de Herrera hacia los territorios de Nogueras y el Villar. Pero lejos de ser una maniobra de retirada, fue una emboscada.
Después de más de ocho horas de combate, las divisiones carlistas vencieron a las tropas del ejército isabelino, que estaban bajo el mando del brigadier José Clemente Buerens. Entre los dos ejércitos, las tropas enfrentadas sumaban en torno a 14.000 soldados, estando los carlistas en inferioridad de número, con 6.000 combatientes frente a los 8.000 de los isabelinos. Los historiadores recogen que aquel día murieron alrededor de 1.500 soldados entre los dos bandos y se hicieron prisioneros en torno a 1.200 isabelinos.
La batalla carlista de Villar de los Navarros fue documentada por el periodista londinense Charles Lewis Gruneisen, que enviaba sus crónicas de la guerra al periódico The Morning Post. Gruneisen siguió el conflicto desde las filas carlistas y estuvo presente en el enfrentamiento entre carlistas e isabelinos ocurrido en el Villar. Escribió varios relatos de esa batalla, por ejemplo desde Herrera al día siguiente escribía: “Moreno puede tener todos los fallos de indecisión y falta de juicio que se le atribuyen en el campo de batalla, pero como táctico es admirable”. En otra crónica fechada en el Villar el 28 de agosto, decía: “Fue, ciertamente, un día glorioso para las armas de Don Carlos. Creo firmemente que los españoles disfrutarán de una libertad más sensata bajo su autoridad que bajo un gobierno democrático”.
El triunfo en la batalla del Villar permitió a Carlos María Isidro culminar con éxito la Expedición Real y continuar hacia Madrid, casi sin obstáculos. Al llegar a la capital, Don Carlos ordenó levantar el sitio de Madrid, pero, de manera sorpresiva, abandonaron el sitio y se retiraron en dirección a Mondéjar. Dos años después, los generales Espartero y Maroto firmaron la Paz de Vergara para poner fin a la guerra y admitir a Isabel como heredera al trono.
En 2018, la Diputación Provincial de Zaragoza editó un cómic sobre este hecho histórico, ilustrado por el dibujante Moratha, con el propósito de dar a conocer desde una nueva narrativa este acontecimiento que pudo haber decidido la Primera Guerra Carlista.